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El Cáncer y la Inflamación – Cómo la Inflamación favorece el desarrollo tumoral

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El Cáncer y la Inflamación – Cómo la Inflamación favorece el desarrollo de los tumores

 

«El cáncer se comporta como una herida que no se cura».
Hoy veremos las dos caras de una misma moneda:  la inflamación.El cancer y la inflamacion

(Interesantes vídeos a lo largo del artículo)

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Estamos ante un caballo de Troya preparado para invadir el organismo
Comencemos viendo un interesante vídeo sobre el funcionamiento del Sistema Inmunológico y la Inflamación.
Cada organismo vivo presenta la propia capacidad natural para poder reparar sus tejidos después de sufrir una herida. Ese es uno de los milagros de la vida, y por ello del propio organismo.
Tanto en animales como en seres humanos, el mecanismo básico de que disponen para realizar este proceso de reparación es la inflamación.
Dioscórides, que fue un cirujano griego del siglo 1 de nuestra era, fue capaz de describir la inflamación en unos términos tan simples que aún hoy día se siguen utilizando en todas las facultades de medicina: «Rubor, tumor, calor, dolor», o lo que es lo mismo, rojo, hinchado, caliente y duele. Estas son las manifestaciones externas simples que esconden bajo la piel toda una serie de poderosas  y complejas operaciones.
En cuanto un tejido es afectado por una lesión, ya sea por un golpe, por un corte, por una quemadura, por un veneno o por una infección,  las propias plaquetas que se encuentran en la sangre del organismo afectado,  la detectan, agolpándose alrededor del punto dañado y liberando una sustancia química que se denomina PDGF (factor de crecimiento derivado de las plaquetas).
Es el PDGF quien alerta a los glóbulos blancos que componen el sistema inmunitario. Estos glóbulos blancos generan toda una serie de sustancias transmisoras, con capacidad para llevar a cabo deversos efectos. Se trata de las citoquinas, las quimioquinas, las prostaglandinas, los leucotrienos y los tromboxanos.
Estas sustancias se encargan de efectuar de manera orquestada todo el proceso de reparación:
1.- En primer lugar dilatan los vasos de la zona que ha sido dañada, con el fin de facilitar al punto dañado la llegada de otras células inmunes, las cuales acuden como refuerzo.
2.- En segundo lugar cierran la herida (la sellan)al activar la coagulación de la sangre alrededor de la zona de acumulación de plaquetas.
3.- En tercer lugar convierten en permeable el tejido que rodea al punto dañado para que puedan acceder las células inmunes del sistema inmunitario y perseguir a los intrusos por aquellos rincones en los que hayan podido alojarse.
4.- Por último, se estimula el crecimiento de las células del tejido dañado con el fin de que se reconstruya el fragmento que falta y se fabriquen pequeños vasos sanguíneos allí donde sean necesarios con el fin de poder permitir la llegada de oxígeno y nutrientes a la zona afectada en reconstrucción.
Estos mecanismos son totalmente necesarios para la integridad del organismo, así como para su continua reconstrucción frente a las agresiones.
El crecimiento de nuevo tejido en las zonas dañadas se detiene en cuanto se han hecho las reparaciones esenciales, siempre y cuando dichos procesos estén bien regulados y se ajusten a las demás funciones de las células.
Las células del sistema inmunitario preparadas para combatir contra los elementos invasores vuelven a su estado de vigilancia, algo que es fundamental porque evita que las células inmunes continúen de manera indefinida con su labor pasando entonces  a atacar tejidos sanos, cosa que no debe ocurrir y que, de hecho, no ocurre en un proceso normalizado.
Sin embargo, he aquí uno de los aspectos más inquietantes del cáncer, ya que en los últimos años han llegado informaciones procedentes de estudios de laboratorio según los cuales el cáncer se aprovecharía de este proceso de reparación que tiene el propio organismo para invadirlo y llevarlo a la destrucción, como si de un caballo de Troya se tratase. Es la otra cara de la moneda de la inflamación. El cancer y la inflamacion
Por tanto, aunque la función de la inflamación es la de ayudar a la curación del organismo creando tejido nuevo, esta inflamación también puede servir para facilitar el crecimiento de los tumores, y por ende, del cáncer.

Heridas que no se curan

Rudolf Virchow fue un médico alemán al que se ha considerado por sus aportaciones como el padre de la patología (ciencia que estudia las relaciones entre la enfermedad y los procesos que afectan a los tejidos) actual.
Ya en el año 1863 fue capaz de observar que algunos pacientes desarrollaban un cáncer justo donde habían recibido un golpe, o donde les rozaba un zapato o bien una herramienta.
Observando al microscopio los tumores cancerosos, observó con asombro que contenían también muchos glóbulos blancos, por lo que planteó la hipótesis de que el cáncer podría ser un intento fallido del organismo a la hora de reparar una herida.
Ciento veinte años después (en 1986), Harold Dvorak, profesor de patología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, volvió a considerar aquella hipótesis.
En el artículo titulado “Tumores: heridas que no curan”, demostraba el sorprendente parecido entre los  mecanismos puestos en marcha por inflamaciones que se producen de forma natural y la creación de los tumores cancerosos en los organismos.
Por sus observaciones, llegó a la conclusión de que más de un cáncer de cada seis se puede llegar a relacionar de manera directa con una inflamación crónica en algún punto del organismo. Así ocurre en el caso del cáncer de cuello del útero, que generalmente se produce a raíz de una infección crónica provocada por el virus del papiloma. El cancer y la inflamacion.
Lo mismo ocurre con el cáncer de colon, que en muchas ocasiones se detecta en personas que padecen una enfermedad inflamatoria crónica del intestino.
El cáncer de estómago se ha llegado a relacionar con la infección que produce la bacteria Helicobacter pylori, bacteria que también provoca úlceras.
Así mismo, el cáncer de hígado se relaciona con la infección por hepatitis B o C.
El mesotelioma, se relaciona con la inflamación que causa el asbesto.
El cáncer de pulmón se relaciona con la inflamación de los bronquios causada por el elevado número de aditivos tóxicos que posee el humo del cigarrillo.
Así pues, se podría hablar de la existencia de diferentes tipos de cáncer con asociación directa a ciertas enfermedades inflamatorias.
Veamos algunos ejemplos que relacionan el tipo de cáncer con la causa de la inflamación:
Linfoma MAL T: Helicobacter pylori.
Bronquios: Sílice, amianto, humo de cigarrillo.
Mesotelioma: Amianto.
Esófago: Metaplasia de Barrett.
Hígado: Virus de la hepatitis (By C).
Estómago: Gastritis causada por Helicobacter pylori.
Sarcoma de Kaposi: Virus del herpes humano tipo 8.
Vejiga: Esquistosomiasis.
Colon y recto: Enfermedades inflamatorias del intestino.
Ovarios: Enfermedad Inflamatoria Pélvica, talco, remodelación de los tejidos.
Cuello del útero: Papiloma virus.
Alrededor de veinte años más tarde del artículo publicado por Harold Dvorak, el National Cancer Institute de Estados Unidos ha publicado un informe que los oncólogos suelen desconocer y que describe de modo detallado los procesos por medio de los cuales las células cancerosas se las componen para llevar a su terreno los mecanismos de reparación del organismo, y es que al Igual que las células inmunitarias se activan para reparar lesiones, las células cancerosas necesitan causar inflamación a su alrededor para llevar a cabo su crecimiento sostenible.
El mecanismo es el siguiente:
El cancer y la inflamacion. Las células cancerosas comienzan a fabricar de manera abundante las mismas sustancias altamente inflamatorias que permanecen activas durante el proceso natural de reparación de las heridas, es decir, las citoquinas, las prostaglandinas y los leucotrienos. Estas sustancias actúan como verdaderos fertilizantes facilitadores de la reproducción celular o, en el caso que nos ocupa, de las células cancerosas.
Los tumores se aprovechan de estas sustancias para poder desarrollarse y para conseguir hacer más permeables las barreras que los rodean.
Por tanto, el mismo proceso que sirve para que el sistema inmunitario consiga reparar las lesiones producidas en el organismo y también para perseguir a los invasores hasta el último rincón del cuerpo, se pervierte en favor de las células cancerosas, que lo aprovechan para poder expandirse y reproducirse. Por la inflamación que generan, pueden penetrar en los tejidos próximos, también se cuelan en el flujo sanguíneo, y migran y establecen colonias en lugares remotos del organismo, lo que se conoce con el nombre de metástasis.

Un círculo vicioso que se encuentra en el corazón del cáncer

En el caso de las lesiones que se curan de forma normal, se detiene la producción de sustancias químicas inflamatorias tan pronto como el tejido ha sido restaurado. Sin embargo en el caso del cáncer la producción de dichas sustancias inflamatorias continúa de manera interminable. El cancer y la inflamacion.
Al mismo tiempo, la acumulación excesiva de sustancias químicas inflamatorias en los tejidos próximos bloquea el proceso natural de apoptosis (suicidio) celular. La apoptosis es un proceso que se encuentra programado genéticamente en el interior de cada célula, siendo su objetivo que se evite la anarquía que produce una superproducción de tejidos.
Las células normales llevan a cabo la apoptosis de forma natural como respuesta a una serie de señales que les hacen saber que un tejido sano ha creado ya el suficiente número de células. Esto no ocurre en el caso de las células cancerosas.
Por tanto, ¡nos encontramos con que además de estimular su propio crecimiento, las células cancerosas se encuentran protegidas ante la muerte!!!.
 
La combinación de estos dos factores (generación de inflamación para penetrar en los tejidos circundantes, y no muerte por apoptosis) hace que los tumores se vayan expandiendo de manera gradual y sin límites.
Cuando se echa leña al fuego de la inflamación, se produce otro efecto muy grave, y es que el tumor “desarma” a las células inmunes que se encuentran en los alrededores. Explicado de otro modo, cuando hay un exceso de producción de factores inflamatorios, los glóbulos blancos de la zona se vuelven locos.  Tanto las células Natural Killer como otros glóbulos blancos quedan neutralizados, y ni tan siquiera realizan el intento de luchar contra el tumor, que presenta ya un crecimiento libre y rápido sin ningún tipo de barrera natural que le obstruya el crecimiento.
Por lo tanto, el motor de crecimiento de los tumores es el círculo vicioso que consiguen generar las células cancerosas, ya que provocan a las células inmunitarias a crear la inflamación, logrando así que el organismo les proporcione el combustible necesario para crecer libre y rápidamente invadiendo los tejidos más próximos.
Cuanto más grande es el tumor, más inflamación causa y más fácilmente sostiene su propio crecimiento. El cancer y la inflamacion.
La hipótesis comentada ha sido corroborada ampliamente por recientes investigaciones publicadas en la revista científica “Science”.  En ellas se ha demostrado que cuanto más fácilmente provoca inflamación un cáncer en las zonas próximas, más agresivo será el comportamiento del tumor, y más capacidad tendrá para extenderse y alcanzar los ganglios linfáticos, sembrando de este modo la metástasis.
Pero…, tranquilos, que hasta este fenómeno tan perverso parece tener soluciones naturales al alcance de nuestra mano. Solo tenemos que hacer las cosas bien.
En próximos artículos te hablaremos de ello. No te los pierdas.
Veamos ahora algunos vídeos que relacionan la Inflamación y el Cáncer, así como algunas maneras de reducir dicha Inflamación.
Vídeo nº 1: La inflamación: nuestro silencioso y peor enemigo. En este vídeo el Dr. Ignacio Umbert habla sobre varios aspectos, como por ejemplo la relación entre la dieta y el cáncer, o la inflamación y el cáncer, y también de la necesidad de realizar ejercicio físico para reducir la inflamación en el cuerpo. 
 
(Haz clic sobre la siguiente imagen para poder visualizar el vídeo.)
Vídeo nº 2: El estrés y su relación con el Cáncer de mama en la mujer, así como la formación de metástasis por aumento de la inflamación. El ovario poliquístico también se asocia con estados inflamatorios. Estrés, alergias, asma. Importantísimo el ejercicio físico. Dormir bien es antiinflamatorio. 
 
(Haz clic sobre la siguiente imagen para poder visualizar el vídeo.)
 
Algunas enfermedades causadas por la inflamación crónica:

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