Dieta Alcalina – Aprende cómo bajar de peso naturalmente

La Paradoja de la Obesidad – Cancer

Descarga Nuestra App Gratuita - TopTrainer


TopTrainer

 

¿Por qué tomando menos cantidad de grasa actualmente engordamos más?

Recomendación: Quizás podría interesarte este artículo: La dieta del semáforo
Uno de los misterios más importantes de la actual epidemiología, además del cancer, es la gran epidemia de obesidad que estamos padeciendo desde hace ya unas cuantas décadas.
Y es que la obesidad es uno de los factores de riesgo más elevados para padecer cancer.
Comencemos viendo un interesante vídeo introductorio:

 

La relación que existe entre la obesidad y el cancer se hace cada vez más evidente. Es en el momento actual en el que estamos comenzando a comprender que ambas (obesidad y cáncer) comparten un mismo origen. Y no lo hacen únicamente por lo que a la secreción de insulina se refiere, tal y como se demostró en el estudio de la Women’s Health Initiative, sino que también es por la naturaleza cambiante de las grasas que estamos consumiendo los seres humanos.

Pero, antes de continuar, hay que echarle un vistazo al enigma de la obesidad. Un caso verdaderamente extraño en principio.

Entre los años 1976 y 2000 los estadounidenses disminuyeron de manera considerable su ingesta de grasas (alrededor de un 11 por 100) y también redujeron la cantidad total de calorías consumidas (en torno al 4 por 100). Y sin embargo, y a pesar de estas importantes reducciones, la obesidad entre los habitantes de los EE.UU no solo no ha disminuído, sino que no ha dejado de incrementarse a una velocidad de vértigo.

 

En ese mismo periodo de tiempo (1976 a 2000), la obesidad entre los ciudadanos americanos  ¡¡ se incrementó en torno a un 31 por 100 !!

¿Por qué?. ¿Cual puede ser la razón?.

El doctor Walter Willett, director del mayor departamento de Epidemiología de la Nutrición en la Universidad de Harvard, resumió la situación con rotundidad en un artículo que publicó: “El consumo de grasa desempeña un papel fundamental en la obesidad: NO”.

Este fenómeno del incremento de los porcentajes de personas obesas entre la población americana, unido a la reducción en el consumo de grasas por parte de éstas, es lo que se conoce como “la paradoja americana”.

En la actualidad esta paradoja americana podría conocerse también como la “paradoja europea”, ya que afecta también al conjunto de Europa. Y a Israel todavía más.

 

Pero los primeros investigadores en resolver este “paradójico misterio”  fueron franceses. Uno de ellos fue Gérard Ailhaud, que partió de una observación sencilla.

Mientras en todo el mundo se culpaba de la epidemia de obesidad a la comida basura y a la falta de ejercicio físico, él alertó sobre un fallo de ese argumento. Y es que en los Estados Unidos ¡¡ la masa de tejido graso en niños menores de un año se había duplicado entre 1970 y 1990 !!

En un interesante libro que narra la historia de sus descubrimientos, Pierre Weill, bioquímico y granjero, y también compañero de investigaciones de Ailhaud, recoge un comentario que hizo este último: “Entre los seis y los once meses de edad no se puede echar la culpa a McDonald’s, al picoteo entre comidas, a la tele y a la falta de ejercicio físico” del incremento de la obesidad.

Pues no, los bebés no se encuentran sobrealimentados. Ellos continúan recibiendo igual cantidad de leche, ya sea materna o de fórmula.
Entonces…. ¿cómo se podía explicar la “paradoja”?

Tanto Gérard Ailhaud como su colega Philippe Guesnet llegaron a la conclusión de que la responsabilidad del aumento de la obesidad infantil había que buscarla mayormente en el cambio de la naturaleza de la leche, de su propia composición, que ha venido teniendo lugar desde los años 50 del siglo pasado.

 

Este desequilibrio en la propia naturaleza de la leche se ha venido reflejando en el crecimiento tanto del tejido adiposo (o graso) de los seres humanos consumidores habituales de la misma, como en el crecimiento de las células cancerosas (cancer) en el organismo.

En el próximo artículo te explicaremos cuál es la razón….

Por un mundo más justo…

Me quedo con un viejo proverbio Indio:

“Si quieres ser fuerte como el bisonte, no comas bisonte, sino lo que él come”

Reflexión: “Nosotros no heredamos la tierra de nuestros ancestros; solo la tomamos prestada de nuestros hijos…”

Si deseas obtener más información relacionada con este artículo, en beneficio de tu salud y de la de los que te rodean, la puedes encontrar pulsando en el siguiente banner

 


Deja tu comentario!